TODO PRECIO ES POLÍTICO: COOPERATIVA LA YUMBA

En el barrio de Villa Crespo, a metros de la estación Chacarita del ramal de trenes San Martín y próximo al estadio del Club Atlético Atlanta, se encuentra la sede central de la cooperativa de consumo popular La Yumba. El organismo funciona dentro del local de la Asamblea Vecinal de Corrientes y Juan B. Justo, donde la alegría de la lucha se respira, se transpira y se lleva en la piel.

Sergio Pra, vecino del barrio, detalla que “en las asambleas de Febrero y Marzo de 2014, unas 130 personas, reunidas a partir de repetidos encuentros en las recorridas por los supermercados difundiendo el proyecto Precios Cuidados, decidieron armar algo más sustentable para que este esfuerzo no se diluyera. Se optó por una formar una cooperativa. Y en abril se hizo una gran asamblea donde se eligieron las autoridades. Yo fui elegido Secretario e íntegro el Consejo de Administración junto con ‘Minie’ Pérez (Presidenta); Hilda Shalom (Tesorera); Alejandro Rofman y Leandro Rachid (Vocales); Patricia Acha y Ester Chaia (Sindicas)”.

La disconformidad de estos vecinos frente al abuso de precios por parte de las grandes cadenas de supermercados, que perjudican día a día el poder adquisitivo de los ciudadanos, condujo a la posterior organización. Ellos pensaron en ofrecer una alternativa, promover instancias de participación social y fogonear el consumo consciente. El resultado: ofrecer productos de primera necesidad a un precio accesible. La organización actúa como intermediaria entre productor y consumidor. Su meta en hacer coincidir bienes de consumo masivo y popular a buenos precios los llevó a sumarse al programa de Precios Cuidados y vincularse con productores y entidades como Fecootra (Federación de Cooperativas de Trabajo) y Fopal (Federación de Organizaciones Productoras de Alimentos) para abaratar costos.

Pra nos comenta que ingresó para aportar a construir una “herramienta civil interesante”. Este es un colectivo que pone en manos del consumidor los productos de los fabricantes, evitando la intermediación”. El secretario nos explica que una cooperativa de consumo aplica un margen mínimo sobe los precios de los productos para garantizar el cubrimiento de los costos fijos. “En cambio, el otro concepto de rentabilidad, el que aplican las grandes cadenas, es el de rentabilidad posible donde oferto a un alto precio, monopolizando la oferta, a sabiendas que el consumidor deberá comprar pues no tiene alternativa. El excedente monetario queda en manos de la corporación, que no lo re invierte, sino que lo envía a sus casas matrices en el exterior”.

Además de hacer foco en la disputa discursiva frente a los conglomerados empresariales, quienes crecen a costa de los consumidores, La Yumba tiene un desarrollo social y territorial. En un principio, la idea era hacer un mercado en la asamblea para todo el barrio. Pero luego se forjó la Cooperativa de Consumo Limitado, cuyo alcance fue mayor. Una de sus primeras acciones fue entablar lazos con fábricas y empresas recuperadas o auto-gestionadas, con el objetivo de generar un círculo virtuoso en el cual los trabajadores puedan vivir de su trabajo sin perjudicar el salario de otro trabajador. Es decir, se evitan los costos exorbitantes que imponen las grandes cadenas de consumo y se genera una forma de visibilizar los productos a precios económicos, bajo la idea de una economía social y solidaria.

La Yumba crece como una entidad de puertas abiertas y sin fines de lucro. Actualmente, cuenta con más de 360 socios, quienes hacen su aporte, a referéndum de la asamblea constitutiva. Pra detalla que “hay asambleas donde participan entre 60 y 80 socios si el temario los amerita o más chicas entre 20 y 30, que tiene objetivos concretos”.

La cooperativa se articula con once centros de distribución, donde además de entregar la mercadería, se otorgan nuevas altas de socios y se ofrece formación sobre economía social. Alejandro Rofman, economista e investigador del CONICET, es el encargado de dar las charlas a las cuales asisten los integrantes de la asamblea y vecinos de la comuna. Una gran herramienta para intervenir en una lucha que tiene del otro lado el poder mediático dominante y las grandes cadenas de supermercados.

Últimamente incorporaron el envío a domicilio por demanda de los consumidores. Está en tratativa la inclusión de cinco centros de distribución y en curso futuros convenios con sindicatos y mutuales de diverso tipo que acuerden con el proyecto, pensamiento y fines de la cooperativa.

Pra también es el encargado de gestionar en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) la formación de la cooperativa. Como militante, analiza que las circunstancias actuales difieren bastante del contexto en que se fundó la asamblea. En el 2001 tuvieron que organizarse, ir al mercado central y hacer las compras comunitarias. Hoy su consigna pasó del “que se vayan todos” a “un proyecto para todos”.

Para Pra, “es un desafío demostrar que democracia y eficiencia son posibles. Es el principal hostigamiento que hace el mercado capitalista, nos hacen creer que ambos principios son antagónicos. La economía solidaria se basa en estructuras de costos que son distintas a la de lucro. Nuestra idea de cooperativa es hacer un proyecto sustentable para que llegue a todos y que el día de mañana podamos capacitar a la gente que quiera hacer algo similar”. Y nos invita a participar el próximo 18 de octubre en el festival que están organizando en el Parque los Andes donde asistirán proveedores, entidades sociales, cooperativas y músicos.

Centros de distribución:
Av. Corrientes 6114
Cucha Cucha 2399
Av. Forest 468
Malabia 911
Victorica 2743
Av. Diaz Velez 5480
Cucha Cucha 2511
Donato Alvarez 567
Neuquén 760
Jorge Newbery 3865

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