LA OBRA DE LA TUPAC AMARU

Entrever le hizo un reportaje a Alejandro “Coco” Garfagnini, dirigente nacional de la Tupac Amaru, con un solo objetivo: saber más sobre el sistema de organización y construcción de viviendas que crearon. ¿Cómo lograron construir 8000 viviendas sociales en 4 provincias además de piscinas, polideportivos, hospitales, laboratorios y fábricas? ¿Cuál es el origen del conflicto que generó el acampe? ¿Por qué la obra representa una amenaza no sólo para los gobiernos, sino para el mismo sistema capitalista?
A partir de la detención de Milagro Sala, los medios pusieron el acento en la figura de Milagro. Amada por muchos y odiada por tantos otros, la información que circula hace eje en determinar si es buena, si es mala, si es violenta o si es corrupta. Entrever quiso saber lo que hay más allá de esa imagen: buscó conocer la monumental obra que las 120 cooperativas que creó la Tupac realizaron en Jujuy, Mendoza, Corrientes y Chaco. Con ustedes, la entrevista.

 

¿Cómo comenzó la Tupac con la construcción de viviendas en Jujuy?

En el año 2004, Néstor Kirchner firmó un decreto de emergencia habitacional. ¿Qué significaba? Que los desocupados podían empezar a juntarse en forma de cooperativas y podían empezar a construir sus propias viviendas en Argentina, en las mismas condiciones en que lo hacían las empresas. Hasta ese momento, la única forma que el Estado tenía de construir viviendas sociales era a través de empresas, amparados bajo una ley de obra pública que viene de la época de Onganía, que nunca se reformó, y en la cual las cooperativas no figuran con la posibilidad de hacer obra pública, solamente figuran las sociedades anónimas o las S.R.L. Algunas de estas cooperativas funcionaron y otras no. Algunas tenían identidad política y otras no. Ahora, se habla de la Tupac por la detención de Milagro, pero hay muchas otras además de nosotros. Nosotros somos los que más viviendas hemos hecho, pero hay muchas cooperativas. En total, son 66.000 trabajadores cooperativistas que están hoy en riesgo en todo el país porque Macri no quiere firmarles más convenios de construcción.
Milagro, después de varias reuniones muy duras con funcionarios allá por 2004, consiguió que firmaran un convenio para hacer 150 viviendas en Jujuy. Le dijeron que tenía que terminar las viviendas en 6 meses y que si no lo hacía, nunca más le iban a dar nada. Milagro las terminó en 4. Así que fue y pidió 300 más. Ése es el origen de la construcción de viviendas de la Tupac.

¿Cómo son los convenios que ustedes firman con el Estado Nacional? ¿Cómo funciona el programa?

El sistema es el siguiente: cada cooperativa está conformada por 16 personas. Cada cooperativa firma un convenio para construir 4 viviendas, es decir que hay 4 personas que trabajan por vivienda. Ahí ya tenés una diferencia con lo que hacen las empresas. Cada empresa emplea 1 persona promedio por vivienda que construye, nosotros 4.

Ese convenio que firma la cooperativa estipula que hay 5 certificaciones durante la construcción. Es decir, nosotros tenemos que rendir cuentas 5 veces del avance de la obra: viene un ingeniero municipal, una unidad ejecutora provincial y la Secretaría de Vivienda de la Nación y los 3 certifican que la obra efectivamente se construyó. En cada certificación, si los auditores certifican, se habilita el pago de la siguiente etapa. Utilizamos aproximadamente la mitad del dinero para sueldos y la otra mitad para materiales. Una vez que termina la quinta etapa y finaliza la obra, firmamos otro convenio para nuevas viviendas. Ahí tenés otra diferencia con las empresas: ellas pueden certificar cuando quieren y además si aumentan los precios, paran la obra y piden reactualización. No tienen tope de tiempo para entregar la vivienda. Nosotros no podemos hacer eso por convenio. Pero no sólo por convenio sino porque no nos conviene. Si yo tardo más en hacer las casas, tengo que pagar más sueldos, por ende, termina no alcanzando la plata. O sea que nuestras casas son las mismas que construyen las empresas privadas: mismo metraje, misma calidad en materiales, pero al Estado le salen 20% más baratas.

¿Cuál es el origen del conflicto que generó el acampe en Jujuy?
Es muy sencillo: el macrismo no quiere firmar más convenios. Y si no firman más convenios, los cooperativistas no tienen más trabajo. Son 66.000 cooperativistas, no todos de la Tupac, sino de todas las cooperativas que hoy funcionan construyendo viviendas sociales. Por eso el problema no se termina cuando liberen a Milagro, porque nosotros necesitamos firmar los convenios para seguir teniendo trabajo. Esto no son subsidios ni planes sociales, esto es trabajo genuino.
Desde 2004 que Néstor firmó el decreto hasta 2015, en Argentina se hicieron 56.000 viviendas sociales con este programa sociocomunitario de construcción a través de cooperativas y se emplearon a 66.000 cooperativistas. En 2015 llegamos a ejecutar el 15% del presupuesto nacional de vivienda. Esto es 3500 millones de pesos que seguramente querrán las empresas amigas de Nicolás Caputo.

Ustedes como la Tupac tienen presencia en 10 provincias. ¿En todas construyen viviendas sociales?
No. Tenemos presencia en 10 provincias pero sólo construimos en Jujuy, Mendoza, Corrientes y Chaco. Y ¿sabés por qué? Porque no en todas las provincias tenemos todavía el desarrollo organizativo que se requiere para encarar un proceso de construcción de viviendas, entonces sabemos que va a fracasar. No es difícil construir viviendas con una cooperativa, lo difícil es generar la organización y la disciplina interna que se necesita para que se puedan construir en tiempo y forma y que el proyecto no fracase. A nosotros nos cuestionan muchísimo el tema de la disciplina. Nos dicen que somos estalinistas, que somos violentos… Nosotros somos muy disciplinados, es verdad, pero ¿vos te creés que es fácil agarrar a un compañero que estuvo 10 años desocupado o viviendo debajo de un puente y hacerlo levantar todos los días a las 6 de la mañana para ir a laburar? ¿Vos creés que es fácil sacar a un tipo que vive tirado en la esquina falopeándose e insertarlo en un medio laboral? Nosotros a las cooperativas las armamos con el sector más vulnerable de la provincia, con desocupados, con personas que se habían quedado afuera del sistema en los 90 y después de la crisis. Y aun así, nosotros pudimos terminar las viviendas en 4 meses y no en 6, eso es gracias a esa disciplina.

¿Cómo se toman las decisiones respecto a qué construir y qué hacer con las ganancias? Porque no hacen sólo casas, sino que han construido hospitales, fábricas, escuelas, piscinas…
Nosotros tenemos 120 cooperativas y en la Tupac hay 900 delegados que son los que llevan adelante las copas de leche, que fue el origen de la Tupac. Nosotros nunca abandonamos las copas de leche. Las copas de leche nos permiten tener un diagnóstico social permanente de todos los barrios de Jujuy. Hacemos asamblea entre todos esos delegados y así se toman las decisiones. “Che, nos sobró toda esta plata del ejercicio 2015. ¿Qué hacemos?” “Y, la verdad es que necesitamos una escuela para los hijos de los laburantes.” “Bueno, hagamos una escuela.” Nosotros fuimos construyendo la organización a partir de las necesidades que iban surgiendo, no éramos 4 tipos encerrados en una oficina tomando las decisiones estratégicas de planificación. Y así, la Tupac Amaru tiene primaria, secundaria, una terminal educativa y un terciario.
Después pasó lo mismo con la salud: “Che, fui al hospital, el laboratorio es un quilombo, pongamos un laboratorio.” Y pusimos un laboratorio de primer nivel. Hoy, el hospital Pablo Soria que es cabecera en Jujuy manda a nuestro laboratorio a hacer análisis clínicos. Y lo mismo con el tomógrafo y todo lo que hicimos. Después, vino lo de la fábrica. Eso sí fue más planificado. Hablamos con Alicia Kirchner y presentamos un proyecto al Ministerio de Desarrollo Social pidiendo 100 máquinas textiles para fabricar guardapolvos. Nos dieron las 100 máquinas para armar un tallercito y Milagro dijo “tallercito no, la fábrica de la Tupac Amaru.” Y así construimos una fábrica de una cuadra de largo. Entonces volvimos a Alicia y le dijimos que no nos alcanzaban las máquinas que nos había dado. Pero cómo que no, decía ella. Y no, hicimos algo más grande. Y mandó una persona a verificar, efectivamente vio lo que habíamos hecho y conseguimos 200 máquinas más. Esa fábrica la inauguró Cristina.
Después pensamos cómo podíamos hacer para optimizar el proceso de construcción de viviendas para que nos quede más ganancia. Pensamos qué cosa nosotros comprábamos para la construcción que podíamos fabricar. Puertas y ventanas. Y así armamos la fábrica metalúrgica. Luego empezamos a fabricar nosotros mismos los bloques de cemento. Y ahora no sólo los usamos nosotros, sino que vendemos. Por ejemplo, el Carrefour se hizo con bloques nuestros.
Milagro quiere lo mejor para la gente, no quiere cosas berretas. Si el Club Español tiene una pileta de tantos metros, ella quiere hacer una más grande y mejor. Eso se nota y genera mucha urticaria en los sectores medios y acomodados de Jujuy. Nosotros tenemos dos piletas climatizadas en San Salvador, una de ellas es sólo para discapacitados. Y si vos comparás las piletas privadas con las nuestras, las nuestras son mejores.

¿Cómo responden ustedes a las acusaciones que se les hacen respecto a que no entregan las escrituras a los habitantes de las viviendas o que sólo entregan casas a personas que formen parte de la Tupac?
Nosotros no construimos casas para los cooperativistas. Construimos casas para los jujeños que están más cagados. Las decisiones de a quién se le da la casa se toman en las asambleas de 900 delegados. Tenemos un cupo para discapacitados, un cupo para la comunidad homosexual de Jujuy… Además priorizamos a la gente que está en situación de calle. A veces pasa que vos sos cooperativista, trabajás en la construcción de viviendas y tenés un sueldo. Pero vos tenés una casa y vivís en el barrio de al lado. Por ahí venís y nos decís: “Yo quiero una casa como las que construimos que son más lindas, son mejores.” Bueno, a ese trabajador le hacemos entender que él ya tiene una casa. Y le preguntamos “¿Qué hacemos? ¿Te damos una casa a vos que ya tenés vivienda o al que está hoy viviendo debajo de un puente?” Entonces es probable que haya alguno que diga “Yo construyo casas y a mí no me toca”. Sí, pero le toca a un tipo que está más necesitado que él. La base de nuestra organización es la solidaridad.
Y con respecto a las escrituras, circula una gran mentira. Nosotros no somos los que damos las escrituras. El 80% de las casas que construimos y que asignamos están escrituradas por el gobierno provincial, que es quien debe escriturarlas. El otro 20% todavía no está hecho por burocracia del mismo gobierno provincial y porque nosotros construimos muy rápido.

¿El gobierno provincial acepta la decisión que toman ustedes sobre a quién se le asigna cada casa?
Sí, lo aceptan. Y muchas veces, piden. Por ejemplo, cuando fue la crisis de la tierra, que mataron al compañero de Ledesma, la Tupac asignó un gran porcentaje de viviendas a beneficiarios del Instituto Provincial de Vivienda que no tenían casa porque las empresas encargadas de construirlas habían parado las obras y no las habían terminado. Y así empezaron a ingresar muchas personas de clase media al barrio: médicos, policías, enfermeros. Y ellos no pertenecen a la Tupac. Ese es otro mito: las personas que viven por ejemplo en Alto Comedero no son todas de la Tupac. Nosotros no vamos a preguntarle al tipo que vive debajo del puente si es de la Tupac para darle una vivienda. Lo que sí tenemos es un reglamento de convivencia muy estricto. En el barrio no se permite robar, no se permite la falopa y tampoco toleramos la violencia de género. Y es verdad que hubo familias expulsadas del barrio por vender droga. ¿Fueron expulsiones traumáticas? Sí, lo fueron. Pero esas cosas no se toleran. Y además nadie nos garantiza la seguridad. Tenemos copias de todas las notas que hemos enviado pidiendo que nos pongan una comisaría. No lo hacen. Tampoco pasa el camión de recolección de basura municipal. ¿Qué hacemos, nos tapamos de mugre? No, nos ocupamos haciendo nuestro propio sistema de recolección. Y después Gerardo Morales dice que armamos un Estado paralelo. La Tupac existe allí donde el Estado está ausente. Nuestra militancia es resolverle problemas todos los días a los sectores vulnerables. Si el Estado hubiese cumplido su función y no se hubiese retirado, la Tupac no debería existir.

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Al finalizar la entrevista, Coco nos dio una publicación de la Tupac en cuya tapa dice “Rendimos cuentas.” La publicación es un compendio organizado por localidad en el que se detallan todas las obras construidas y servicios brindados en toda la provincia de Jujuy. Es increíblemente largo, pero nos parece que es justicia publicarlo.

SEDE CENTRAL – SAN SALVADOR DE JUJUY

Se puede acceder allí a servicios de salud, asesoría legal, capacitación, talleres culturales, biblioteca y practicar deportes. Posee pileta climatizada, una farmacia, una enfermería con tomógrafo computado, un museo, una biblioteca y funciona una radio.

LA QUIACA

Allí funciona una panadería, un restaurante y una fábrica de bloques de cemento (bloquera). Tienen un Centro de Terminalidad Educativa para que muchos puedan terminar el secundario.

HUMAHUACA

Tienen una fábrica de bloques de adobe, una panadería, un Centro de Terminalidad Educativa para primaria y secundaria y un Centro Modelo Integral de Rehabilitación (CEMIR). Se dictan talleres de computación, música y clases de boxeo.

VOLCÁN

Se recuperó el polideportivo municipal que estaba abandonado, se construyó una piscina, la primera del pueblo. También tienen una panadería y un Centro de Terminalidad Educativa.

CALILEGUA

Se instaló una fábrica metalurgica, una bloquera, un comedor y una fábrica textil. También construyeron una piscina, tienen peluquería y guardería.

LIBERTADOR

Se construyó un polideportivo con pileta de natación.

CHALICÁN

Se construyeron polideportivos con varias piletas de natación.

PARAPETÍ

Instalaron un restaurante, una fábrica textil y una bloquera. Tienen un centro de salud y un polideportivo con piscina.

SAN PEDRO

Tienen una metalúrgica, una fábrica textil con taller de serigrafía, una bloquera, una carpintería y una panadería. También construyeron un centro de salud y un polideportivo con pileta.

PERICO

Tiene una bloquera, una metalúrgica y una carpintería. También un comedor, un centro de salud, un polideportivo y un Centro de Terminalidad Educativa.

EL CARMEN

Tienen una metalúrgica, una fábrica de bloques y una carpintería. También aquí hay un polideportivo con pileta, un centro de salud, una peluquería y una guardería. Además instalaron un Centro de Terminalidad Educativa.

MONTERRICO

Tienen una bloquera, un comedor y un Centro de Terminalidad Educativa

PALPALÁ

Se instaló un Centro de Terminalidad Educativa, un centro de salud, un comedor, un polideportivo con pileta, un gimnasio, un taller metalúrgico y una fábrica de bloques.

ALTO COMEDERO

Es el barrio más grande y el más significativo para la Tupac porque fue donde comenzó todo. Hay miles de viviendas, escuela primaria, secundaria y terciaria, pileta climatizada,parque acuático, un pollideportivo y un centro integral comunitario. Además hay un centro cultural, una biblioteca, un taller metalúrgico y una fábrica textil. También hay una fábrica de muebles de caño, una bloquera y recuperaron un galpón en cuya pared se lee “En una tierra hecha de trigo, no puede haber un niño sin la ternura del pan.”

 

4 thoughts on “LA OBRA DE LA TUPAC AMARU

  1. los felicito como para que no encarcelen a milagros con la monunmental obra ,todo mi apoyo nunca menos que el 2003 ,los quiero y admiro

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