ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES: CUANDO LA NOTICIA ES LA VIOLACIÓN DE PAREDES

*Por Lia Ghara

 

Los pasados 8, 9 y 10 de octubre se llevó a cabo el 31º Encuentro Nacional de Mujeres en Rosario. Un evento único en el mundo donde mujeres de todo el país y Latinoamérica convergen para debatir, intercambiar estrategias y visibilizar sus luchas cotidianas. Los talleres de intercambio fueron 69 este año, con incorporaciones históricas como “Mujeres y Cannabis”, “Mujeres y trabajo sexual” y “Mujeres Afrodescendientes”. Año a año se suman de a miles nuevas compañeras que sienten la necesidad de reflexión colectiva ante una realidad que violenta todos los días cuerpos de mujeres, lesbianas, travas y trans. Sin embargo los medios reproducen y bombardean con imágenes funcionales a la parcialidad que les es conveniente y nada cuentan acerca de la totalidad del evento.

 

En el mundo Macri 2.0, a las 23 hs del domingo 10 de octubre en los primetime de noticiables hablan por ejemplo de cómo cuidar una mascota, de una buena receta para croquetas, mientras el trending topic del momento, v#LaNocheMeConfunde”, arroja a sus 10 segundos de fama algún twit gracioso y postmoderno.

 

Confunde la noche, sí. Al otro lado de la pantalla, un muy valiente robo-cop de la Policía Federal, le apunta directo a la frente de Johana, fotógrafa de la Garganta Poderosa y dispara. Dos metros hay entre él y ella, y una fracción de segundo es lo que tarda la cordura en romperse. Esto es así, pibas con cámaras de fotos resultan peligrosísimas, más si son villeras, negras, pobres, feministas y tienen algo para decir con sus capturas. ¿Cómo será la foto del cañón de un rifle apuntándote a la cabeza frente a la Catedral? Otro peligro inminente son mujeres con el torso desnudo (no como aquellas voluptuosas que muestran en Showmatch), el pecho abierto y en la mano un aerosol. Un arma letal para quien sabe leer. Y para las paredes. Aproximadamente 20 varones católicos, sumado a unos 50 efectivos policiales, cuidan paredes. Edificios. Cosas. Y disparan a mansalva a los cuerpos desnudos que tienen enfrente. ¿Son las paredes entonces la clave para entender tanta violencia incoherente? Es que no sólo cuidan paredes, cuidan espacios que sintetizan por su simbolismo los códigos de una sociedad patriarcal. Como si en esos muros estuvieran insertas todas las injusticias, cada uno de los femicidios, contabilizadas las opresiones y abusos en cada cuerpo, de cada persona. Escribirles encima es la denuncia adeudada, y el gran peligro. Es la falta de respeto a la sustancia que codifica, reúne y atraviesa la injusticia primigenia: La propiedad privada. Porque patriarcado y capitalismo van de la mano.

 

Mujeres eran sus abuelas, vuelvan a la cocina a lavar los platos, sucias”. Varones gritan desde un auto por la madrugada a un grupito de 3 chicas que nos separamos del epicentro. Ellos tienen clarísimo que “somos su propiedad” (sobre todo si andamos “solas” por la calle) y como tales,  ya tenemos asignadas tareas y por supuesto un espacio. El Encuentro Nacional de mujeres se transforma entonces en una disputa de espacios. Una reflexión de 72 horas sobre cómo las mujeres los (nos) habitamos y construimos. El cuerpo, la calle, el hogar, relaciones, instituciones, redes, nuestra identidad. Pero ante todo sobre cómo construir y diagramar el espacio público.

 

El sábado por la noche, luego del festival “Orgullosamente torta” donde tocaron bandas como Bife, Kumbia queers, Chocolate remix, entre otra cantidad de artistas encantadorxs, sucedió naturalmente aquello que parece un milagro de esos que suceden sólo cuando estamos juntas: tener el tino suficiente de cortar la calle porque tenés ganas de bailar. Aun cuando lo único que te queda para poner es el cuerpo y la valentía de decir NO. “No, acá no pasa nadie más, somos muchas y no nos vamos a ir”. Queremos bailar en la calle esta noche. En la misma calle donde infinitamente e ininterrumpidamente “piropean”, acosan, persiguen. Y si no ponen música, maravillosamente llegan las compañeras de “La actibanda” a transformar el ritual en un carnaval feminista con sus bombos, casetas y redoblantes. Y bailar, con todo el cuerpo, ocupándolo todo.

 

“LIBERTAD A MILAGRO SALA” en un grito, en una bandera, en muchas voces. El domingo de sol y río en la Plaza de Líderes Latinoamericanas nos encontró a radio abierta, murga, pelota, jueguito y gol en un Fútbol por Milagro Sala. En una cancha marcada con cintas la pelota gira en el piso levantando polvo y reímos a carcajadas con cada gambeta. La cancha también es de nosotras. De Dilma, de Cristina, de Milagro y de todas las compañeras que se animan a reapropiarse de lugares históricamente negados como el fútbol y la política.

 

Se delinea el final del Encuentro. A las 18 hs del domingo, cerca de 90.000 mujeres a lo largo de 45 cuadras marchan para ser y hacer visibles sus luchas. Consignas contra el ajuste, femicidios y aborto legal atraviesan a todas y cada una de las columnas. En los 10 meses que lleva este 2016 superamos la cifra de femicidios del 2015, que sumaban 287. Hay 55 denuncias por dia por abusos y violencia de género. El promedio es de 24 femicidios por mes y en ascenso. Pero, por supuesto, lo grave y repudiable por los medios, vecinas y vecinos de Rosario son las pintadas en las paredes.

 

El verdadero encuentro siempre es sentirnos juntas y vernos poderosas. Que nos vean juntas y nos sientan poderosas. Construir poder partiendo de una misma, hermanada con una otra, capaces de poner un punto final a los atropellos. Libres para bailar con todo el cuerpo, para jugar al fútbol o cantar que sólo nosotras decidimos sobre nuestros cuerpos. Esta es la noticia, que hoy en Argentina hay 90.000 mujeres y otras tantas que lo hacen.

 

Con lluvia, que lava todas las heridas, cierra el ritual. Chaco nos espera para 2017.

12 thoughts on “ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES: CUANDO LA NOTICIA ES LA VIOLACIÓN DE PAREDES

  1. Excelente y reconfortante. Adelante la caída del patriarcado/machismo. El porvenir está con nosotr@s. Así podremos caminar, bailar, trabajar ,amar, criar, educar, en amorosidad igualitaria y en paz.

  2. Coincido totalmente lo expresado en esta nota.
    Participe del Encuentro Nacional de Mujeres, fue maravilloso. Siento que fue un antes y un despues, hoy me siento mas orgullosa que nunca de ser mujer. Chaco nos espera para el 2017

  3. Lamentable que para proclamar TUS derechos necesités pisotear los míos. Si vos tenés derecho a bailar en la calle, yo tengo derecho a circular libremente, porque para eso son las calles. Para bailar alquilate un club y bailen todo lo que quieran.

  4. Gracias!, Muy buena nota y muy necesaria.. la mayoría de las sociedades no son concientes de sus prejucios colectivos y se resisten el cambio. Felicito a las mujeres que formaron parte de este tremendo movimiento.

  5. Si fue tan lindo el encuentro e hicieron todas esas actividades que cuentan y fueron felices en esos 3 días , -qué necesidad de arruinarlo todo pintarrajeando, destruyendo y mostrándose agresivas? Finalmente un grupo de esas mujeres actuaron igual que los barrabravas que tanto mal les hacen a nuestra sociedad, y por más que lo que quieran hacer: SON INDEFENDIBLES!!! Es una verdadera lástima .

  6. Sabes como se llama eso? No hacerse cargo.
    Cuando hablamos de violencia en el futbol, no hablamos de los 40.000 (y menos el millon que mira el partido desde casa) que van a la cancha que se agarraron todos contra todos. Hablamos de los 200 o 300 que rompieron todo.
    Cuando hablamos de violencia politica, no hablamos del medio millon que fue a ver a tal politico. Hablamos de los menos de mil que rompieron todo.
    Cuando haces una marcha, y termina en vandalismo, tenes que hacerte cargo. Por mas que sea un grupo minoritario. Y mas, si esto se repitio en el anterior. Tenes que hacer todo lo posible para que esto no quede. Sino, la imagen va a ser la misma decadencia que se mostro ahora.

  7. que asquerosas, no representan a las mujeres, representan a locas fundamentalistas que no saben como llamar la atencion y usan el genero femenino como apoyo para ser vistas……realmente siento pena y bronca por ese grupo humano

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