Ahora es cuando; Unidad Ciudadana

Por Emilian Desmoulins

El acto de Cristina en Arsenal confirmó el crecimiento mediante la capitalización de la crítica en sintonía de superación y la llegada de una nueva etapa para la ciudadanía movilizada que protagonizó el período entre fines de 2001 y fines de 2015.

Las formas son importantes y determinantes en el actual escenario político que se plantea en el país. El evento contó con una estética bien ciudadana, valga la redundancia, y de unidad. Primaron las banderas argentinas (CFK hizo una convocatoria con el pedido expreso) la gente “de a pie” por delante de las organizaciones, la transversalidad y el diálogo. Cristina decidió hablar desde el llano, literalmente, sobre un escenario montado casi en el centro del campo de juego del estadio y a la altura del público. La asistencia, como de costumbre, fue multitudinaria, decenas de miles de personas se acercaron desde muy temprano al estadio de Arsenal en Sarandí para escuchar hablar a la principal referente de toda la oposición.

Ya no desde un atril, Cristina inició con tres claros gestos que perduraron y marcaron el tono de la presentación del flamante espacio político. Cristina pidió ver las banderas argentinas y luego de que se entonara entonara el popular “vamos a volver” brotó un espontáneo “Argentina, Argentina”, la principal referente de Unidad Ciudadana arengó “ese me gusta más, Argentina para todos”, al instante hubo una segunda corrección cuando la multitud empezó a insultar por la mención de la toma de deuda a 100 años, en ese momento CFK hizo un alto y planteó que los insultos no deben ser parte de la comunicación con la gente, sino la construcción y la organización del nuevo espacio. Lo que brindó la ex presidenta en estos pocos minutos fue una versión renovada de la forma en que se van a afrontar los nuevos desafíos políticos planteados y a su vez un rol innovador de sí misma, plantada como una militante más del espacio que se percibe transversal y dialogante.

 

cfk espalda

 

Lo que siguió fue el desarrollo de dos ejes clave en lo que respecta a las tareas que demandan las elecciones de medio término. Por un lado, la insistencia con la necesidad de volver a hablar, a dialogar y a convencer a las personas que se ven afectadas por las medidas del actual Gobierno, sin distinciones ni prejuicios, por otro el contenido de ese diálogo que se trató exclusivamente de críticas hacia el modelo desarrollado por Cambiemos y la proyección legislativa para poner un freno al saqueo nacional que se lleva adelante, en perfecta armonía con el programa de UC presentado el 14 de junio.

El análisis económico tuvo mucho peso durante el discurso, con críticas al endeudamiento sin límite, el estancamiento de la economía, los tarifazos, el aumento de pobreza y desempleo, pero también hubo lugar para lo social en torno al 2×1 para los condenados por crímenes de lesa humanidad, la investigación y los científicos, el cinismo y la imagen ficticia que tiende a fabricar el Gobierno de Macri. La perfecta síntesis política del speech fue resumida en la agresión neoliberal llevada adelante por el Gobierno contra los distintos estamentos de la sociedad que tendió a desorganizar la vida de los argentinos en todos los aspectos, destruyendo la previsibilidad económica, profesional, social y académica.

Para terminar el acto, subieron jóvenes y adultos de distintos lugares y ámbitos que expresaban en casos concretos cada una de estas críticas hacia todo lo destruido por el macrismo en poco más de año y medio, el vaciamiento del CONICET, el recorte de incentivos sociales, las pensiones por discapacidad, la deserción escolar a causa de la necesidad de dinero, la dificultad de los comerciantes para vender y competir con las importaciones, entre otros.

El mensaje tácito fue claro para propios y ajenos. No existe aún, a más de año y medio de terminado su segundo mandato, dirigente político con más vocación conductora y espíritu convocante que Cristina Fernández de Kirchner. Como si eso fuera poco, además, es la única capaz de expresar de una forma acabada y atractiva la superación de una etapa que, si bien se reivindica, es necesario dejar atrás para afrontar las situaciones venideras. Unidad Ciudadana es el emblema final de ese frente ciudadano convocado en la primera arenga pública de la ex presidenta aquel 13 de abril de 2016 en los tribunales de Comodoro Py, es el sello aglutinante de la próxima gran mayoría federal que deberá disputar el destino del país. Esta nueva identidad debe ser asimilada por todo aquel que se plantee construir una alternativa de poder real a Macri. Desde las universidades, los lugares de trabajo y los barrios, hasta las instituciones estatales y de Gobierno se deberá empezar a sentir la llegada de este espacio cuyo espíritu de unidad y mayoría es indiscutible.

La discusión en torno a la derrota y las perspectivas fueron asimiladas de manera tal que se expresó un nuevo kirchnerismo capaz de cambiar improvisación por proyección, de dialogar y discutir sin confrontar y, sobre todo, capaz de enfrentar el presente sin anclarse en las conquistas del pasado y con el objetivo de recuperar el futuro. Por eso ahora es cuando; Unidad Ciudadana.

 

cfk saluda

Deja un comentario