CRÓNICA DE UN DICIEMBRE REPRESIVO

Por Manuela Bares Peralta

 

Desde temprano los canales de noticias transmiten la misma imagen: un Congreso vallado. Esas trincheras simuladas separan el reclamo popular del poder político. Una grieta custodiada por el brazo armado del gobierno.

La Plaza de los Dos Congresos se fue llenando de gente. Organizaciones políticas, sociales y sindicales confluyeron en un mismo reclamo: expresar su repudio a la Reforma Previsional impulsada por el oficialismo.

Los hechos de violencia perpetuados por las fuerzas de seguridad los días anteriores no lograron desmovilizar a las miles de personas que se concentraron frente al Congreso. La respuesta del gobierno fue desatar la violencia.

Cerca de las 14 hs el Congreso desapareció detrás de una cortina de gases lacrimógenos. El reclamo popular se habia convertido en el escenario de una brutal represión orquestada desde el poder político.

Las columnas resistieron y volvieron a la Plaza de los Dos Congresos. Permanecieron ahí hasta que los canales de television anunciaron el levantamiento de la sesión.

Ese momento fue, sin dudas, la confirmación de que la calle seguía siendo un terreno en disputa y que las fuerzas de seguridad no se habían podido adueñar de ella. Ese momento fue también la reafirmación de que toda esa gente estaba decidida a no tener miedo.

Durante las horas posteriores, el despliegue represivo de las cuatro fuerzas de seguridad nacionales continuó. Personas heridas. Detenciones al voleo. Camiones hidrantes. La cacería volvía a repetirse.

 

 

La voz de las abogadas y abogados

Las redes de organización volvieron a entrelazarse. Los lazos de solidaridad entre quienes se movilizaron reaparecieron, es que las imágenes de la brutal represión no hicieron otra cosa más que intensificarlas.

Ante una clara decisión política de criminalizar la protesta e intimidar a la población comenzamos a buscar mecanismos para poder dar una mejor respuesta y apoyo a la sociedad. Por eso empezamos a armar redes de abogados y abogadas ante casos de represión como el Foro contra la Violencia Institucional. Este es un espacio a través del cual nos mantenemos comunicados entre diversas organizaciones y organismos” sostuvo Martín Oteiza (Abogado Nuevo Encuentro e integrante del Foro contra la Violencia Institucional). También afirmo que “son demasiados frentes que recrudecieron de golpe por lo que no hay otro camino que unirse y organizarse”.

Las primeras listas de detenidos comenzaron a circular y compartirse. Se volvia a repetir la misma búsqueda desesparada del 1 de Septiembre tras culminar la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Las mismas crueldades de las que fuimos testigos el 1 de Septiembre volvieron a repetirse: amenazas, golpes y torturas. Sin dudas este modus operandi por parte de las fuerzas de seguridad busca ser aleccionador para quienes entendemos que la calle debe continuar siendo el lugar natural donde expresar nuestros reclamos” expresó Alejandra Iriarte (Abogada Feminista e integrante del Foro contra la Violencia Institucional) mientras espera que comiencen las indagatorias.

Con el correr de las horas familiares, amigos y compañeros pudieron localizar a todos los detenidos: 44 personas que se encontraban alojadas en diferentes dependencias.

Los/as abogados/as que se acercaron para asumir la defensa de los detenidos pudieron constatar las mismas irregularidades que ya se habían cometido en otros operativos: detenciones arbitrarias, heridas con bala de goma, golpes e insultos por parte de los efectivos de las fuerzas de seguridad.

Varios de los detenidos tenian golpes visibles en la cara, brazos, piernas y espaldas y todos relataron diversas formas de maltrato al momento de la detención” cuenta Claudia Cesaroni (Abogada e integrante del CEPOC y del Foro contra la Violencia Institucional) tras haberse entrevistado con las 14 personas que se encontraban detenidas en el Edificio Centinela.

En el mismo sentido, la abogada lesbiana y feminista Luli Sanchez (integrante del Foro contra la Violencia Institucional) sostiene que “una de las chicas que represento no sólo la hicieron desnudar de manera integral en la comisaria sino que la basurearon, insultaron y le revisaron la vagina. Ella es paraguaya y tiene un brazo fisurado producto de la detención. Como esta tatuada y tiene el pelo teñido de colores el manoseo policial sobre su cuerpo esta naturalizado y aún se encuentra detenida“. Además, otro de sus defendidos tiene diez postazos de goma en su cuerpo.

Por último, Mariano Przybylski (Abogado de Nuevo Encuentro e integrante del Frente de Abogados Populares y del Foro contra la Violencia Institucional) afirmó que “en las indagatorias que se tomaron no había ni una sola prueba que individualizara a los imputados en los hechos sino que eran todas declaraciones muy genéricas de los gendarmes. En definitiva, lo que se busca no es la persecución de un delito sino reprimir y meter presa a las personas que se manifiestan con el único objetivo de intimidar a que la gente no vaya más a marchas“.

 

Fotos: Joaquín Salguero

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