DÍAS D – Disciplinamiento, dólar y deuda

Por Joaquín Chesini

 

Nos tocó escuchar de las mismísimas palabras del presidente Macri que volvemos a endeudarnos con el Fondo Monetario Internacional por 30 mil millones de dólares. Más de tres veces la cantidad de dinero por la que Néstor Kirchner había cancelado la deuda en enero del 2006. Por unos años pensamos que el desendeudamiento era un hecho inevitable y un derecho adquirido como tantos otros que se han ido corroyendo desde que la administración macrista asumió un fuerte compromiso con el capital especulativo internacional frente al detrimento del desarrollo productivo nacional.

El FMI es un organismo internacional con base en los Estados Unidos que desde la mitad del siglo pasado viene coordinando la política económica sobre todo de los países más vulnerables con el fin de obtener ganancias producidas a través de un modelo de endeudamiento. Para ello ha recurrido de forma sistemática a intervenir políticamente cuando lo fue necesario para reducir el déficit fiscal y el “gasto público” en pos del desarrollo libre del capital privado internacional.

El caso de España está vigente en la actualidad y hemos visto cómo a través de sucesivas recomendaciones, el FMI presiona al gobierno de Rajoy para avanzar con el ajuste fiscal para controlar la deuda, lo que tiene como contracara el aumento de la flexibilización laboral que llevó al nivel más alto de desocupación de la historia del país.

Otro ejemplo es Grecia, al que en el año 2011 el FMI junto con la UE le solicitaron recortes por hasta 30 mil millones de euros en condición de cesación de pagos. Esta situación, producto del default griego, no está pudiendo ser revertida incluso a partir de la aplicación del plan de severas políticas de austeridad, que tuvieron en ese país un impacto social directo muy elevado.

La realidad es que el resultado de las recetas del FMI ha llevado a varios países, incluido el nuestro, a crisis profundas con elevados niveles de desempleo, congelamiento de salarios, privatizaciones y cierres de industrias nacionales.

Como todo organismo financiero, el FMI presta dinero cuando conoce de antemano que va a obtener ganancias por prestarlo y el cobro de intereses es su ganancia principal. Un documento del Fondo Monetario Internacional recién publicado da una idea de cuáles son las condiciones que exigirán a la Argentina: nada nuevo. Apertura comercial, reducción del déficit fiscal, liberalización financiera y reformas estructurales, entre las que se destaca la regulación del mercado de trabajo.

En un panorama de creciente desocupación, baja de la actividad industrial y comercial, inflación y aumento de tarifas, la apertura a un nuevo ciclo de endeudamiento que lleve a profundizar la crisis no sería una excepción.
El miedo ya superó a la campaña, el miedo se siente cada vez que nos pisotean, que nos avasallan, que avanzan un poco más sobre la base de un país soberano que como pueblo pudimos construir y por la que vamos a seguir luchando por recuperar.

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